Feng Shui

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El Feng Shui es una disciplina de origen chino con más de cinco mil años de antigüedad cuyo objetivo es hacernos prosperar y vivir en armonía con nuestro entorno a través del correcto uso de la energía de cada espacio. Es un arte que busca mejorar la calidad de vida realizando ciertos cambios específicos en el entorno que circunda a los seres humanos.

El significado literal de la palabra Feng Shui es “viento y agua”. El viento y el agua son dos formas fundamentales de energía vital.

El viento y el agua juntos expresan el poder y los efectos de los elementos de la naturaleza fluyendo sobre la superficie terrestre, pero no se trata simplemente de eso. La frase viento y agua simboliza “el viento ascendiendo a la cima de una montaña” y “el aumento de agua hasta su cumbre más alta”, que en un conjunto armónico orientarán las actitudes y acciones de una persona hacia el éxito.

Los antiguos chinos, observando el mundo que los rodeaba, en su búsqueda por comprender los fenómenos naturales, entendieron cómo las fuerzas del Cielo (tiempo) y de la Tierra (espacio) interactuaban y afectaban al ser humano.

En el interior de esta trilogía Cielo, Tierra y Hombre existen infinitas relaciones, el Cielo afecta a la Tierra y ambos es su conjunto afectan al Hombre, el Hombre a su vez afecta la Tierra (lamentablemente muchas veces para destruirla).

Descubrieron los ciclos y principios que rigen los cambios en la naturaleza, entre ellos el Yin y el Yang, montañas y agua, los cinco elementos o fases de la energía (Qi), la naturaleza del Qi, los 8 trigramas, los 64 hexagramas, los ciclos del tiempo, entre muchas otras cosas.

Desarrollaron métodos para modificar el entorno y equilibrar las energías con el fin de recuperar el equilibrio entre el ambiente y las personas que lo habitan.

Desde muy antiguo, el Feng Shui fue utilizado en el diseño y construcción de ciudades, palacios, edificaciones importantes (Yang Feng Shui) y en los lugares de enterramientos o tumbas (Yin Feng Shui). Sus leyes y principios fueron desarrollados a través de los siglos y transmitidos oralmente por diferentes maestros. A evolucionando y ha sido adaptado  a la modernidad para ser aplicado tanto en viviendas como en empresas de los más diversos rubros.

Si bien es cierto que el Feng Shui Clásico está basado en una tradición milenaria china, funciona perfectamente para ayudar a las personas que viven en el acelerado mundo de hoy: un sinnúmero de empresas en occidente recurren al Feng Shui para mejorar la productividad, del negocio mismo y de sus trabajadores.

Feng Shui es un término relativamente moderno. Los caracteres originales que se utilizaban eran KanYu: Kan significa recibir energía de los cuerpos celestiales y Yu es la vinculación de la Tierra con el universo.

Usando una analogía, el Feng Shui es a un lugar, como la acupuntura al cuerpo humano:

  • El acupunturista descubre cuáles son los lugares del cuerpo en los que la energía se encuentra estancada y luego corrige los problemas aplicando agujas.
  • El Asesor de Feng Shui Clásico practica una medicina del hábitat, detectando y corrigiendo las zonas en las que existe desarmonía energética y potenciando las zonas de energías positivas.

Los diversos lugares, casas y entornos nos despiertan sensaciones que nos afectan profundamente, un sentido innato nos dice que estas sensaciones van más allá de la simple decoración de estos lugares… Esta posibilidad de percibir sensaciones forma parte de la extraordinaria herencia de los seres humanos, desde tiempos remotos en que nuestros antepasados buscaban una simple cueva para protegerse.

La práctica del Feng Shui no requiere de una fe o una creencia religiosa particular, ni de poderes místicos o extrasensoriales, utilizando ciertas técnicas, observaciones (muchas veces de sentido común) y antiguas fórmulas matemáticas el practicante de Feng Shui reconocerá las diferentes manifestaciones de la energía y sugerirá la incorporación lo que llamamos “curas o remedios” para lograr equilibrio y armonía. Donde exista negatividad, buscará dispersar y bloquear ese Qi (utilizando “curas” o “remedios”) y donde existan energías positivas utilizará “potenciadores” para aprovechar y alimentar esas energías benéficas, invitando así la prosperidad y felicidad al lugar.

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En la cultura China se habla de tres suertes, tres poderes, trinidad cósmica o “Tien Ti Ren” : la suerte del cielo (Tien Chai), la suerte de la tierra (Ti Chai) y la suerte del hombre (Ren Chai). Todos los hombres nacemos con estas tres suertes.

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La Suerte del Cielo o Tien Shoy: Es la influencia del cosmos sobre el destino del hombre tomando en cuenta su fecha y hora de nacimiento y es estudiado por la astrología. Se dice que nos afecta en un 33% aproximadamente.

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La Suerte de la Tierra o Ti Shoy: Es la influencia del entorno en el hombre y es estudiado por el Feng Shui. Se puede modificar y mejorar para lograr bienestar y armonía. Al aplicar el Feng Shui tendremos en nuestras manos la posibilidad de influenciar nuestro destino en un 33% aproximadamente. Nos ayuda a superar los períodos inauspiciosos de la Suerte del Cielo y suaviza los trances ocasionados por la Suerte del Ser Humano.

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La Suerte del Ser Humano o Jen Shoy: Se relaciona con nuestras acciones, es el resultado de lo que nosotros mismos emprendemos y somos, educación, familia, experiencias, personalidad, comportamientos, etc. Esta influye en un 33% aproximadamente. La Suerte del Hombre la fabrica él mismo.

Podemos resumirlo con las siguientes palabras: El destino de un hombre es influenciado por las energías del Cielo y las bondades de la Tierra, pero especialmente por los méritos de su propio corazón. Cuando un hombre hace las cosas adecuadas, en el momento correcto y en el lugar apropiado, avanzará y vivirá en armonía con el universo, será feliz y próspero en todos los aspectos de su vida, de no ser así encontrará penas e infortunios.

Vivir el Feng Shui Clásico

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  • Es importante tener una actitud positiva, el deseo de mejorar su vida y la de sus seres queridos.
  • Seguir la regla de oro: no le hagas a otro lo que no quieres que te hagan a tí. Usted estará trabajando con el poder del Feng Shui que es un permanente dar y recibir, un intercambio entre el entorno y las personas que lo rodean, así usted se convertirá en un ser mas equilibrado y armónico.
  • El Feng Shui, su vida y su entorno son como un manzano, si usted cuida su árbol, lo riega, lo abona, este florecerá y luego le dará manzanas. Pero no podemos pretender que un manzano nos de peras.
  • Usted puede actuar como un ser proactivo y no reactivo, con sus propias necesidades, metas y situaciones de vida. Usted puede puede crear un destino más positivo actuando adecuadamente, usando buenas palabras, comiendo sano, cuidando la naturaleza, aplicando el Feng Shui y una forma positiva de vivir la vida.
  • El balance y la armonía comienzan en usted y luego por añadidura, un buen Feng Shui en su casa o negocio, hará un gran aporte a su vida.

El Feng Shui es universal, pero cada lugar es único

  • El Feng Shui es universal: no existe un Feng Shui del Hemisferio Sur y otro del Hemisferio Norte, tampoco existe un Feng Shui para el Hemisferio Occidental y otro para el Hemisferio Oriental y las reglas son las mismas para todos los habitantes del planeta.
  • El Feng Shui Clásico es perfectamente aplicable a cualquier estilo de decoración (clásica, art decó, moderna, ultramoderna, ecléctica, etc.) no tiene que orientalizar su casa para aplicar el Feng Shui! Lo ideal es que se encuentre rodeado de cosas que verdaderamente le gusten y le aporten buenos recuerdos y por lo tanto buen Qi.

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